Entra en un vagón

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Vagón Restaurante. Ella está aquí

Jamás pensé que fuera posible el milagro de encontrarme con ella en el tren. Pensaba que habría muerto o se habría casado. Pero no, ahí está, comiéndose un sandwich y bebiendo coca-cola. Sería ingenuo por mi parte pensar que ella me reconocería aunque hubiera reparado en mí. Han pasado tantos años y, sobre todo, la certeza de que nuestra relación no fue como para recordar. Sin embargo está aquí, cómodamente sentada, mirando por la ventanilla, absorta en su sandwich y en el paisaje.

Cuando termina de comer, enciende un cigarrillo y mira por todo el vagón como buscándome. Yo para entonces ya me he escondido detrás de un periódico de hace tres semanas. Me daría mucha vergüenza que me reconociera y verme obligado a recordar todo lo que hicimos (y lo que no) cuando teníamos sólo 16 ó 17 años. Joder, éramos unos críos.

Dos cigarrillos más tarde, desde mi periódico caducado, la miro alejarse hacia la cola del convoy. Me pregunto en qué vagón estará ella.

6 comentarios:

Debi dijo...

Qué curiosos textos. Me pasaré por aquí a menudo :3

convoy89 dijo...

Gracias, Debi.

Espero que te guste este proyecto literario que llevamos entre varias plumas. Y te invito a pasarte por Literatura Bastarda cuando no encuentres qué leer.

Un saludo.

S.M. dijo...

Como hoy tengo el día maniático, diré que aquí hubiera escrito "bocadillo" en vez de "sandwich". Pero de todas maneras he puesto +1 en dos o entradas que he leído.

convoy89 dijo...

Gracias, S.M. Yo, como autor, como bocadillos y cerveza, pero la prota come sandwich y coca-cola. Cosas de chicas. Y que no se enfaden las chicas, por favor.

mientrasleo dijo...

Siguiendo la pista de los encuentros, cada vez me gusta más este experimento literario.
Un saludo

convoy89 dijo...

Eres buen crítico, mientrasleo: la palabra exacta es experimento. Algunos lo llaman experimencia, pero la RAE no lo admite.