Entra en un vagón

lunes, 4 de junio de 2012

Vagón 42. Otra vez en la ventanilla

Marta se arrodilla frente a la ventanilla con las piernas bien separadas, se pasa el pelo por delante para cubrirse los pechos y que no se los vean desde el exterior del tren, y apoya las manos contra el cristal. Ester se va deslizando hasta quedar tumbada boca arriba con la cabeza entre las piernas de Marta. Marta, desde encima, mira dulcemente a Ester y le dice:

-Te deseo mucho pero aún te quiero muchísimo más.

Ester le busca el puntito con la lengua y, al encontrárselo, se lo llena de besos sonoros. Marta sonríe. Ester empieza a olisquearla y a soplarle entre las piernas y Marta exclama:

-Uy, uy, uy, uy…

-Si aún no he empezado…

-Pero te siento muchísimo y sé que voy a formar un escándalo. Espera un momento.

Marta se incorpora, acude al rincón donde Ester ha dejado bien doblada su ropa y coge las braguitas. Vuelve a su posición y dice:

-Así nadie me oirá gritar.

Y se mete las braguitas de Ester en la boca. A Ester le da la risa viendo cómo sobresalen de los labios de Marta y, cuando se le pasa la risa, empieza a subirle por la cara interna de los muslos mordiéndoselos. Al llegar a las ingles le pasa la lengua y oye un sonido que no consigue salir de la garganta de Marta:

-Mmmmmmmm.

Por fin Ester le alcanza el centro con la lengua y le va subiendo y bajando despacio. Mira a Marta a los ojos y la ve muertecita de placer. Ester sigue moviendo la lengua, se la lleva hasta el puntito y empieza a dar vueltas. Marta empieza a moverse nerviosamente y Ester la coge de la cadera para fijarla y que no se le escape de la punta de la lengua. Se siguen mirando. Ester, al ver cómo Marta aprieta los dientes mordiendo las braguitas, le siente los dientes acariciándole las entrañas y se estremece, Marta se quita las bragas de la boca y dice:

-¡Ester!