Entra en un vagón

sábado, 7 de abril de 2012

Vagón 72. Adrián (1)

Al fondo del vagón, vemos un joven sentado en el lado de la ventana. A sus pies un estuche negro, como de piel. La frente apoyada en el cristal, mirando ensimismado el paisaje mientras sus manos, autónomas, se deslizan sobre el papel dibujando distraídamente.

Acostumbra a hacerlo. Es una especie de don, esa capacidad suya para dejar vagar la vista en los escenarios que asoman por la ventana mientras su mente camina quién sabe por qué otros paisajes. El dibujo va tomando forma, poco a poco. Una imagen onírica que recuerda vagamente a algún lugar y a ninguno a la vez.

Cualquiera que le viera diría que es un chico feliz, a juzgar por la sonrisa que siempre esbozan sus labios. Y a nada que uno se detenga a observarle se cerciora de que esa primera impresión no es falsa. Adrián es feliz, de esas personas que a todo le ven un algo positivo.

También posee otro don. Adrián le cae bien a todo el mundo.

2 comentarios:

Pedro Luis López Pérez dijo...

Bohemio y Positivo. Un gran personaje.
Un saludo.

convoy89 dijo...

Eso esperamos, que todo sea en positivo. : )